Vuelve el calor a Bariloche: máximas cercanas a los 30°C y riesgo de incendios
Luego de varios días marcados por el viento intenso, el clima en Bariloche comienza a mostrar un cambio de tendencia. Según explicó en diálogo con el programa Ideas Circulares el meteorólogo Matías de Oto, las condiciones ya empiezan a estabilizarse, con una disminución gradual de las ráfagas y el ingreso de un período de temperaturas en ascenso.
En ese sentido, detalló que el viento irá perdiendo intensidad de manera progresiva, muy por debajo de los valores registrados en la jornada anterior, cuando se superaron los 60 kilómetros por hora sostenidos. “Ya empieza a calmar, queda algo de nubosidad en cordillera, pero el viento va disminuyendo”, indicó.
“El termómetro arranca con todo después del mediodía”, explicó De Oto, señalando que las máximas podrían ubicarse muy cerca de los 28 o 29 grados durante la tarde, marcando un contraste térmico significativo respecto de la mañana.
Este comportamiento responde a lo que definió como amplitud térmica elevada, característica típica de los pulsos de calor en la región andina: mañanas frías y tardes muy cálidas bajo condiciones de aire seco.
De cara al viernes, el escenario se intensifica aún más. “Ya vamos a tener un 3 adelante”, anticipó, en referencia a temperaturas que podrían superar los 30°C, consolidando el regreso pleno de condiciones veraniegas.
El fenómeno estará acompañado por una inversión térmica en niveles de montaña, lo que provocará que las temperaturas en altura se mantengan relativamente elevadas, mientras que en los valles y zonas cercanas al lago las mínimas seguirán siendo frescas.
En cuanto al viento, el especialista explicó que en esta primera etapa predominará la circulación leve del este o noreste, asociada al aumento térmico. “Son días de viento de abajo, leve, con mañanas calmas y tardes secas”, describió.
Sin embargo, el panorama comenzará a modificarse hacia el inicio de la próxima semana, cuando el ingreso de una vaguada desde el océano Pacífico genere un cambio en la circulación atmosférica.
Allí aparecerá el componente más riesgoso del período: la combinación de calor, sequedad y viento del oeste más intenso. “Primero arranca el calor con mañanas frías, después suben las mínimas y finalmente se mezcla el viento rachoso del oeste con índices altos de sequedad”, detalló.
Este proceso evolutivo, al que describió como “acampanado”, marca el momento de mayor peligro ambiental, especialmente en relación a incendios forestales.
Por eso, De Oto pidió especial atención. “El calor va a ser seco y después se va a mezclar con viento más fuerte. Ahí es donde hay que prender las alarmas”, advirtió.
Si bien destacó que el regreso del calor invita a disfrutar lagos, playas y actividades al aire libre, insistió en la necesidad de extremar cuidados, sobre todo en zonas de vegetación y montaña.
En términos generales, el pulso cálido se extenderá al menos hasta después del fin de semana, con tardes agradables incluso en sectores de mayor altitud, donde las noches podrían mantenerse por encima de los 10°C, valores elevados para esas cotas.