Una escuela de skate inclusivo que rompe barreras en Bariloche
Lo que comenzó durante la pandemia como una decisión de cambiar de rumbo terminó convirtiéndose en un espacio particular en Bariloche. Miguel Cianciaruzzo, skater con décadas de experiencia, creó junto a su esposa Backyard Old School House, una escuela de skate que pone especial énfasis en la inclusión y en la enseñanza personalizada.
En diálogo con Tardes con Voz, por Voz Radio 103.7, Cianciaruzzo recordó que durante la pandemia decidió dejar las actividades que realizaba hasta ese momento para dedicarse a aquello que verdaderamente le apasionaba. “Dijimos: hagamos un lugar donde puedan venir los que no encajan en ningún lado”, recordó sobre el origen del proyecto.
La incorporación de chicos con autismo surgió a partir de una experiencia personal con uno de sus alumnos. A partir de allí comenzó a investigar y desarrollar una metodología propia para adaptar las clases a las necesidades de cada persona.
Cianciaruzzo explicó que prefiere hablar de condición del espectro autista y sostiene que la enseñanza debe partir de reconocer que cada alumno tiene tiempos y necesidades diferentes.
“Las clases son personalizadas, cada uno tiene su momento con el profe. Es muy directo, tanto con un nene con autismo como con uno que no tiene autismo. Todos tenemos condiciones, algunos necesitamos más ayuda que otros”, señaló.
Los resultados, aseguró, pueden observarse con el paso del tiempo. “He tenido niños que han subido gateando a la rampa, con vértigo y miedo, y hoy los ves patinar y decís ‘¿cómo puede ser que pasó esto?’. Los nenes aprenden si el adulto les da el tiempo”, destacó.
La escuela cuenta con un espacio propio y techado, lo que permite desarrollar la actividad sin depender exclusivamente de las condiciones climáticas o de la disponibilidad del skatepark.
Cianciaruzzo recordó además su extensa vinculación con el skate en Bariloche y su participación durante años en distintas iniciativas para generar espacios donde practicarlo. Actualmente cuenta con el aval de la Federación Argentina de Skateboarding y afirmó que la escuela le permitió unir esa experiencia con una propuesta educativa propia.
La propuesta no tiene límite de edad. Por la escuela pasaron niños, jóvenes, adultos e incluso abuelos interesados en aprender para compartir la actividad con sus nietos. “Es generar vínculos. Trabajamos muchísimo el tema del bullying. Creemos que el bullying es el gran problema de toda la inclusión; hasta que no lo eliminemos no vamos a poder incluir a nadie”, señaló.
Backyard Old School House funciona en el kilómetro 13, en cercanías del Hipódromo, y recibe alumnos provenientes de distintos puntos de Bariloche.
Quienes quieran conocer la propuesta pueden contactarse a través de Instagram en @backyard_osh o comunicarse al 2944-312960. (Bariloche Opina)