Integrantes de Emaús pudieron esquiar por primera vez en el Cerro Catedral
Una experiencia distinta y cargada de emoción permitió que integrantes del Hogar Emaús Bariloche y de los Hogares de Cristo pudieran conocer y disfrutar el Cerro Catedral desde otro lugar: algunos se colocaron por primera vez un par de esquíes y otros participaron de actividades adaptadas mediante trineos especiales.
En diálogo con el programa Tardes con Voz, que se emite por Voz Radio 103.7, Rodrigo Rapela, referente de Emaús, contó que la propuesta surgió a partir de un encuentro de fundaciones y organizaciones vinculadas al voluntariado.
“Nos juntamos los chicos de la Fundación Challenge con los de Emaús a pensarlo, lo propusimos y la verdad que se armó un grupo humano muy lindo”, relató.
Hasta el momento participaron cuatro integrantes de Emaús y otros cuatro de los Hogares de Cristo. Para concretar cada jornada, voluntarios aportaron vehículos para realizar los traslados, acompañados por un operador municipal, mientras que el Municipio gestionó los pases para acceder al centro de esquí.
En el Cerro Catedral, la Fundación Challenge estuvo a cargo de recibir al grupo y acompañar las actividades. Rapela destacó especialmente el trabajo de sus integrantes y el compromiso de quienes participaron como voluntarios.
Para algunos de los jóvenes de Hogares de Cristo fue la primera experiencia sobre esquíes. Con la asistencia de instructores pudieron comenzar con las primeras nociones y deslizarse por la nieve.
En el caso de Emaús, dos de los participantes tenían movilidad reducida y pudieron realizar la actividad utilizando trineos adaptados. “Los suben en unos trineos especiales y se tiran por ahí. Tienen la sensación de doblar y la verdad que pasan un momento muy lindo”, explicó.
Los demás integrantes también pudieron esquiar con asistencia y recibir su primera clase para principiantes.
Rapela señaló que, aunque buena parte de quienes viven en Bariloche conocen el Cerro Catedral, no todos tienen la posibilidad económica o las condiciones necesarias para disfrutar de sus actividades.
“La realidad es que nuestra población no tiene el alcance para disfrutar el cerro. Si no es con estas iniciativas nuestras y del Municipio es muy difícil. Ahí es donde realmente se siente la inclusión”, sostuvo.
Una demanda social que excede a las personas en situación de calle
Durante la entrevista, Rapela también describió el panorama que atraviesan actualmente los dispositivos de asistencia de Emaús y Betania, este último destinado a mujeres.
Según explicó, ambas instituciones fueron concebidas principalmente para acompañar a personas en situación de calle, aunque en la actualidad deben atender problemáticas mucho más amplias.
“Estamos atendiendo al 33% de gente en situación de calle. El resto estamos atendiendo salud mental y la otra población que tenemos son adultos mayores”, indicó.
Esta situación provoca que buena parte de la capacidad disponible sea ocupada por personas que requieren otro tipo de dispositivos de contención, que actualmente son insuficientes en la ciudad.
Rapela advirtió que durante el invierno esto puede generar dificultades adicionales, porque en determinados momentos no quedan lugares disponibles para recibir a personas que efectivamente se encuentran viviendo en la calle.
El aporte del voluntariado y el Municipio
Emaús trabaja desde hace 18 años a partir de una articulación entre la organización, el Municipio y el Obispado.
Rapela recordó que el Obispado facilitó los espacios donde posteriormente se realizaron las construcciones, mientras que la Municipalidad aportó personal desde el comienzo.
Actualmente, estimó que alrededor del 80% de la mano de obra necesaria para sostener el dispositivo es aportada por el Municipio, mientras que el resto se cubre con voluntarios o trabajadores contratados por la fundación.
Más allá de las dificultades que atraviesan diariamente, Rapela destacó especialmente la posibilidad de generar este tipo de experiencias recreativas e inclusivas.
“La verdad que es un placer poder dar esta noticia tan linda de que la gente de Emaús y los Hogares de Cristo pudieron ir a esquiar”, concluyó.