COLEGIO DE ARQUITECTOS
Arquitectos defienden el proyecto para aumentar alturas y densificar sectores del centro
El Colegio de Arquitectos defendió el proyecto de ordenanza que propone modificar el Código de Edificación de San Carlos de Bariloche y que será tratado este martes en el Concejo Deliberante.
Desde la Seccional Bariloche explicaron que la iniciativa apunta a densificar sectores que ya cuentan con infraestructura y servicios, aumentar de manera gradual la capacidad constructiva y utilizar la plusvalía generada para financiar mejoras en distintos puntos de la ciudad.
Durante una conferencia de prensa, el arquitecto Luciano Altamirano, vocal de la Comisión Directiva del Colegio de Arquitectos, sostuvo que el proyecto busca dar una respuesta a sectores de la ciudad donde existe una fuerte presión sobre el valor del suelo, pero donde también se necesita mejorar la infraestructura.
“La idea es poder responder un poquito los comentarios y la inquietud de la gente, llevar un poquito de claridad conceptual”, explicó.
En ese sentido, señaló que la propuesta contempla otorgar mayor capacidad constructiva según el sector, que estimó en uno o dos pisos, y remarcó que no se trata de habilitar grandes torres.
“No es que hay torres, no va a haber torres. El código permite torres, pero de ninguna manera son Bariloche Center. Que la gente no se imagine que van a ser torres así mega gigantes”, afirmó Altamirano.
Según explicó, la mayor capacidad constructiva permitiría generar un incremento en el valor de determinadas propiedades y, a partir de allí, aplicar el mecanismo de plusvalía para que parte de ese beneficio sea destinado a la ciudad.
“La idea era que esta ganancia, esta plusvalía que paga el desarrollador o el propietario de la tierra, se reparta en otros sectores de la ciudad que no van a tener este nivel de atención por parte de los inversores”, señaló.
El arquitecto planteó que existen sectores donde el valor del suelo es menor, pero las obras de infraestructura tienen costos similares, por lo que el proyecto busca que la inversión generada en las áreas de mayor valor contribuya también a financiar intervenciones en otros barrios.
Por su parte, Alicia Albandós, vicepresidenta del Colegio de Arquitectos de Río Negro, explicó que uno de los principales fundamentos de la iniciativa es concentrar el crecimiento en áreas que ya están urbanizadas, evitando extender la ciudad hacia nuevos sectores.
“Un poco la idea de este proyecto es justamente densificar áreas que hoy ya están intervenidas, que hoy tienen una capacidad instalada y además tienen posibilidades de que esa estructura se mejore y se incremente”, sostuvo.
Albandós remarcó que, de acuerdo con la propuesta, las alturas planteadas no superarían las actualmente aprobadas para el área del microcentro, sino que se mantendrían un piso por debajo.
La arquitecta vinculó esta mayor capacidad con la posibilidad de generar más disponibilidad de viviendas y sostuvo que una mayor oferta podría contribuir a reducir los valores de los alquileres.
“¿Qué generamos con eso? Mayor cantidad de viviendas, mayor disponibilidad de viviendas y eso entendemos que va a derivar automáticamente en un valor de alquileres inferior, porque obviamente a mayor oferta va a impactar directamente en el precio de los alquileres”, explicó.
Otro de los puntos centrales planteados por el Colegio es el destino de los recursos derivados de la mayor capacidad constructiva. Albandós señaló que el aporte del sector privado podría utilizarse para mejorar infraestructura urbana, realizar obras en barrios y crear un fondo específico destinado a la construcción de viviendas.
“Para que el Estado pueda construir viviendas en lugar de solamente dar tierra. No decimos que la tierra no esté bien, lo que decimos es que la verdadera solución a un problema habitacional lo da la vivienda”, afirmó.
En cuanto a la delimitación territorial, Albandós aclaró que la propuesta no busca transformar sectores suburbanos en urbanos.
“Las que son ya urbanas definidas por el Código de Planeamiento seguirán siendo urbanas y las que son suburbanas seguirán siéndolo. No reformulamos áreas que son suburbanas hoy”, explicó.
La intención, agregó, es concentrar el incremento de capacidad en el entorno del microcentro, donde se busca que un mayor aprovechamiento del suelo genere también un retorno para el Estado.
Otro de los argumentos expuestos durante la conferencia estuvo relacionado con la imagen urbana. Albandós señaló que la propuesta contempla no solamente las alturas sino también el tratamiento de las fachadas y de las cubiertas, a las que definió como la “quinta fachada” de la ciudad.
“El objetivo justamente es eliminar las medianeras, mejorar las fachadas”, sostuvo, y agregó que la intención es que la ciudad pueda “verse mejor desde todos lados”.
Consultada sobre si la futura ordenanza debería establecer que los metros adicionales sean destinados obligatoriamente a viviendas familiares, Albandós reconoció que esa condición no está establecida de manera explícita.
Explicó que uno de los problemas sería la fiscalización, ya que una unidad declarada como vivienda podría posteriormente ser destinada al alquiler turístico. Por eso, desde el Colegio consideran que la herramienta principal debe ser el incremento de la oferta.
“La generación de la oferta por sí misma entendemos que es la mejor herramienta”, afirmó.
En ese punto volvió a intervenir Altamirano, quien planteó que incluso si parte de la nueva construcción se destinara a oficinas, podría contribuir a reducir los desplazamientos cotidianos de los vecinos.
“Pero así fuera un edificio de oficinas, acerca el trabajo también a la gente”, sostuvo.
El arquitecto vinculó esta idea con el concepto de “ciudad de los 15 minutos”, basado en la posibilidad de acceder a servicios, trabajo y actividades cotidianas en distancias reducidas.
“Que haya un poco más de oferta, ya sea del trabajo concentrado, que no tengas que hacerte 20 kilómetros para ir a laburar, sino que estés a unas cuadras, me parece que también hace un poquito a lo de la densificación”, explicó.
Altamirano consideró que el objetivo final es que la ciudad mantenga actividad durante toda la semana y combine distintos usos, como vivienda, trabajo y comercio.
“La idea es que la ciudad siga viva incorporando todas esas actividades, no solo la vivienda, sino todas las actividades, porque lo que hace que viva la ciudad es la interrelación justamente de todos esos actores”, concluyó.
El proyecto será tratado este martes en el Concejo Deliberante, donde se espera que continúe el debate sobre sus alcances, las áreas involucradas y el impacto que podría tener sobre el desarrollo urbano de Bariloche.
(Bariloche Opina)