MATÍAS DE OTO

El lago Gutiérrez podría volver a subir y el deshielo mantiene en alerta a los vecinos

El agua llegó hasta la calle junto al puente y el acceso al barrio Los Coihues. La combinación del viento y el derretimiento de la nieve acumulada en la montaña podría provocar nuevos aumentos del nivel durante los próximos días.

El lago Gutiérrez podría registrar nuevos aumentos de nivel durante los próximos días. Después de que el agua avanzara hasta la calle, junto al puente y en el acceso al barrio Los Coihues, las condiciones meteorológicas y la cantidad de nieve acumulada en las zonas altas de la montaña mantienen abierto el escenario de nuevas crecidas.

El meteorólogo Matías De Oto, durante su participación en el programa Ideas Circulares, explicó que el episodio reciente estuvo relacionado con el cambio en la dirección del viento y el movimiento del agua sobre la superficie del lago.

“Cuando tuvimos dos días con viento del oeste-sudoeste, dependiendo en qué parte de la cuenca de los lagos estés, ese arrastre iba a provocar un aumento de la altura”, explicó.

El especialista aclaró que ese incremento no se produjo exclusivamente por el aporte de agua del deshielo, sino también por el efecto del viento sobre el lago. “La ola cuando va rompiendo va generando un aumento, una pendiente, y que iba a elevar algunos centímetros más el nivel del lago, por acción del viento”, detalló.

El deshielo todavía puede provocar otra crecida

De Oto advirtió que el aumento del volumen de agua continuará durante el proceso de derretimiento de la nieve acumulada en la montaña. En ese sentido, señaló que todavía hay importantes cantidades de nieve en los sectores superiores.

“Tenemos metros de nieve en la montaña, en el sector superior arriba de 1.600 metros”, indicó, y agregó que todavía podría producirse “otro pico de crecida más” como consecuencia del deshielo.

Consultado por la posibilidad de que el lago Gutiérrez vuelva a avanzar sobre sectores de la costa, respondió: “Es probable que se vuelva a repetir”.

También remarcó que el volumen de agua no necesariamente comenzará a bajar en los próximos días. “Va a ir aumentando un poco más todavía”, sostuvo.

El Niño y las tormentas en la región

Durante la entrevista, De Oto también analizó las proyecciones meteorológicas vinculadas al fenómeno de El Niño y la posibilidad de que aumente la actividad de tormentas en distintas zonas de la región.

Explicó que el desplazamiento del área de tormentas hacia el sur está modificando los sectores donde se activa la precipitación cuando avanzan los frentes fríos.

“Básicamente lo que hace el bloqueo es que las tormentas que se forman en el centro de Argentina se corran. El Niño, con los pulsos de bloqueo que emite, hace que el área de tormentas se corra más al sur”, explicó.

El meteorólogo señaló que no se trata solamente de un aumento de lluvias, sino también de la formación de tormentas. Mencionó que los radares de Neuquén y Santa Isabel, en La Pampa, permiten observar esta actividad en sectores más australes de lo habitual.

En ese contexto, consideró acertada la decisión de Neuquén de avanzar con medidas de preparación ante los posibles impactos meteorológicos y planteó que Río Negro también debería evaluar mecanismos de prevención.

“Todo lo que es también el centro-oeste de la provincia de Río Negro va a haber que tener cuidado”, advirtió. Además, mencionó que localidades como San Antonio Este, Viedma y Río Colorado podrían comenzar a sentir el impacto de tormentas fuertes durante las próximas semanas y el próximo trimestre.

De Oto aclaró que El Niño también puede generar condiciones favorables para la región, especialmente por el aporte de precipitaciones a zonas afectadas por la sequía y su posible impacto en la productividad ganadera y la recuperación de los embalses. Sin embargo, insistió en que ese escenario positivo no debe hacer perder de vista la posibilidad de episodios de tormentas intensas.

(Barilloche Opina)

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