Árbol celebra 30 años con un show imperdible en Bariloche

La banda liderada por Hernán Bruckner llega al Gimnasio María Auxiliadora para festejar sus tres décadas de historia con un recorrido por sus grandes temas y nuevas versiones.
martes 07 de octubre de 2025

La reconocida banda Árbol, una de las más queridas del rock alternativo argentino, celebra sus 30 años de trayectoria con una gira que los llevará a recorrer todo el país, y en ese recorrido llega un reencuentro muy esperado con San Carlos de Bariloche. El próximo jueves 10 de octubre, el grupo subirá al escenario del Gimnasio María Auxiliadora para compartir una noche de música, recuerdos y fiesta junto a un público que los espera desde hace más de una década.

“Estamos re contentos de haber llegado hasta acá, haciendo lo que más nos gusta”, expresó Hernán Bruckner, guitarrista y uno de los fundadores del grupo, en diálogo con Ideas Circulares. En un repaso por el presente de la banda, el músico contó que este año lanzaron tres singles con versiones muy distintas entre sí: “Hicimos un cover del Duki, otro de Lía Cruset, una cumbia bien rabiosa y bolichera, y otro de Charly García. Son cosas muy diferentes entre sí, pero todas tienen un valor musical para nosotros. En algún momento cada una nos llamó la atención y nos dieron ganas de hacerlas propias”, explicó.

Entre risas, Bruckner aseguró que lo importante es no perder la curiosidad ni la conexión con lo nuevo: “Hay que tener siempre la antenita activa, escuchando lo que pasa. A nosotros nos gusta seguir descubriendo música y mantenernos en movimiento”. Esa actitud, asegura, fue clave para sostener tres décadas de carrera sin perder la frescura que caracteriza a Árbol.

En cuanto al público, el músico destacó el lazo especial que los une con sus seguidores: “El público de Árbol es tan loco como nosotros, pero también muy sano. En nuestros recitales se vive una energía increíble, una fiesta familiar donde todos disfrutan. Si alguien se cae en el pogo, enseguida lo levantan. Nunca vivimos una situación violenta o de descontrol, y eso nos llena de orgullo”, contó. En ese clima de humor y camaradería, recordó a uno de los personajes más entrañables de los recitales: “Hubo un tiempo en que venía un flaco con un monitor de computadora en la cabeza, como casco. Le decíamos el monitor. Aparecía en todos los shows de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, y lo hacíamos subir al escenario. Era un monitor con cuerpo, literalmente. Pasan esas cosas, y es parte de la magia que se arma entre nosotros y la gente”.

Después de varios años sin pisar suelo barilochense, el regreso tiene un sabor especial. “Hace muchísimo que no tocamos en Bariloche, más de diez años, y queremos corregir ese error. Es una ciudad hermosa, y sabemos que el viaje y la logística no son fáciles, pero vale la pena cada kilómetro cuando sabés que te espera un público tan cálido. En cada show la energía es distinta, pero la constante es que siempre se arma una fiesta. Por eso nos entusiasma tanto volver”, comentó.

El tour aniversario tiene como eje principal repasar toda la historia del grupo, desde los inicios hasta las canciones más recientes. “La idea es hacer un recorrido por todas las épocas de Árbol, mostrar algo de lo nuevo y revivir esos temas que marcaron a varias generaciones. En cada presentación intentamos que sea una celebración, una excusa para reencontrarnos con el público y con las canciones que nos acompañan hace tanto tiempo”, explicó Bruckner.

Cuando se le pidió elegir una canción que represente estos 30 años, el músico hizo una pausa. “Es re difícil, porque los temas son como hijos, no podés elegir uno solo. Pero si tengo que jugármela, diría Escapar, del disco El Hongo. Es una canción que seguimos tocando en vivo, que tiene una conexión especial con la gente y que refleja bien el espíritu de lo que somos hoy. También podría elegir Goodbye, adiós, pero es una elección imposible”, reconoció entre risas.

En el repaso por su carrera, Bruckner recordó los años de mayor crecimiento del grupo, cuando trabajaron junto a Gustavo Santaolalla y su sello discográfico. “Siempre hubo mucho laburo detrás, mucho ensayo, giras, grabaciones, esfuerzo. Nada fue de un día para el otro. Nuestro crecimiento fue muy orgánico, paso a paso. Pero cuando sacamos Pequeños sueños, el primer tema de difusión del disco Guau, pasó algo mágico. Empezó a sonar en todas partes. Ibas al supermercado y estaba el tema, te subías a un colectivo y el colectivero tenía la radio puesta con Pequeños sueños. Fue una locura. Sonaba en todos lados y la gente no paraba de pedirlo. Fue muy sorpresivo, pero también una recompensa a tantos años de trabajo”.

Ese disco marcó un antes y un después. “Guau fue el disco bisagra. Cambió todo. Nos abrió puertas, nos dio visibilidad y nos permitió llegar a públicos que nunca habíamos imaginado. Pero lo más importante fue mantener siempre la esencia, ese espíritu de mezcla entre energía, ternura y rebeldía que siempre tuvo Árbol”, afirmó.

De cara al show en Bariloche, la banda promete una noche intensa, con clásicos como Pequeños sueños, Fantasma, Escapar y El Fantasma. “Subimos al escenario con la excusa del cumpleaños número 30, pero lo que realmente queremos celebrar es la música, el camino recorrido y la conexión con la gente. Lo nuestro siempre fue eso: divertirnos arriba del escenario y que esa energía vuelva desde el público. Esa ida y vuelta es lo que nos mantiene vivos”, resumió.

El espectáculo en el Gimnasio María Auxiliadora será una oportunidad única para revivir los grandes momentos de Árbol y descubrir cómo su música sigue atravesando generaciones. Con un repertorio que mezcla historia, humor y emoción, la banda llega a la Patagonia con una propuesta que promete ser, como dice su promoción, “el pogo más lindo del mundo”.

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