INTERVENCIÓN ARTÍSTICA
Artistas de la madera transforman la calle José Ingenieros en un Paseo de Esculturas de Aves
La calle José Ingenieros, conocida como "la del Rupu" o "de los pinos", viene sufriendo una transformación desde hace unos meses, con el corte de los árboles añosos que representaban un peligro latente y el uso de sus troncos para la creación de un Paseo Artístico.
En el marco de una iniciativa encarada por la Municipalidad de Bariloche, y con el apoyo de los vecinos de la zona, lentamente fueron desapareciendo los Pinos Oregón que ya habían alcanzado una altura considerable, pero justamente por su edad y la distribución de sus raíces, generaban inconvenientes en las viviendas y un riesgo temido.
El artista y escultor local de la madera Leonardo Molinari, junto su par de Villa La Angostura, Francisco Acosta, son quienes dan "vida" a los troncos bajo la temática de aves autóctonas. Ambos conversaron con Bariloche Opina.
"Cuando se tomó la decisión de bajar los pinos, se planteó con la Municipalidad la posibilidad de hacer un paseo de esculturas, que en principio serán cinco representando aves", dijo Molinari.
Hasta el momento hay tres casi terminadas y se espera que, si el clima lo permite, hacia el fin de semana se complete esta fase con las otras dos.
"Hemos tenido reuniones con la Junta Vecinal para acordar qué tipo de esculturas íbamos a hacer, los métodos de trabajo, y gracias de Dios tenemos el apoyo de todos los vecinos", enfatizó. "Muchos se pusieron tristes por la desaparición de los pinos luego de tantos años, pero como se le da una finalidad artística y cultural, eso compensa la pérdida".
Por su parte, Acosta dijo que "en estos cuatro días, voy a estar trabajando junto a Leonardo, así podemos dejar las piezas con más detalles y de paso nos divertimos como en toda la vida".
El escultor angosturense realizó junto a Molinari el parque de animales que se encuentra en Turismo de Dina Huapi. "Siempre nos estamos juntando, haciendo distintos trabajos".
Detalle del trabajo en José Ingenieros
Molinari explicó que desde el "tronco en bruto", se trabaja en base a fotografías "que se proyectan en proporción". Cada escultura se hace sobre el tronco "en pie", o sea, los que quedaron luego del corte de su parte superior.
Una vez que se toman las medidas adecuadas, se hace el "emblocado inicial de la pieza, con motosierras, y luego se baja tanto en potencia de máquinas como tamaño de "espadas", para ir definiendo los detalles, para finalmente llegar a las herramientas de mano.
Luego llega el lijado, y se aplica un "impregnante", para que cada una de las esculturas se mantenga frente a las condiciones climáticas. Dentro de dos o tres años como máximo se vuelve a lijar y pintar.
¿Cómo es el proyecto total?
En un principio se iban a hacer 20 esculturas, pero luego se decidió que sean 40, que estarán a ambos lados de la calle. Todas con aves típicas de la región.
La intervención artística será en las tres primeras cuadras de la calle del 4.000 de Pioneros, que además es el inicio de la picada hacia la cumbre del Cerro Otto y el Refugio Berghof.
"Con Francisco queríamos hacer algo lindo, vistoso, que se disfrute, que sea algo típico de Bariloche y marque un precedente", destacó el artista local.
(Bariloche Opina)