Autorizan a una mujer a donar un riñón a su sobrino político
Una mujer de San Antonio emprendió acciones legales para obtener la autorización de realizar un examen de compatibilidad y, posteriormente, llevar a cabo un trasplante de riñón a su sobrino político. Aunque la ley exige que el donante tenga una relación de parentesco sanguíneo, en este caso se demostró a través de testimonios y evaluaciones periciales que la donación está motivada por "un acto de amor inconmensurable".
La Ley Justina, que regula la donación de órganos, tejidos y células humanas en todo el país, establece que la extracción de órganos y tejidos en vida para trasplantes solo es permitida entre familiares consanguíneos hasta el cuarto grado, cónyuges o personas en una unión de convivencia.
En el proceso, un perito médico determinó que la mujer era apta para donar un riñón y que tenía plena capacidad de discernimiento para expresar su voluntad. La Perita Social Forense también presentó un informe que destacaba la gran solidaridad, altruismo y compromiso de la mujer con la salud y el bienestar del joven receptor.
En este caso, el sobrino político es pariente sanguíneo del esposo de la demandante y sufre de insuficiencia renal crónica que requiere un trasplante.
La jueza de San Antonio que presidió el caso enfatizó que este caso ejemplifica el principio del derecho de las familias que reconoce la importancia del afecto en las relaciones familiares, más allá de los lazos de sangre. La donación de órganos se convierte en “convierte en un acto de amor y solidaridad entre dos personas que se quieren y son familia", amplió.
La magistrada explicó que la mujer, motivada por el profundo vínculo afectivo que la une a su sobrino, decidió superar sus mayores temores y prejuicios y, desde ese amor inmenso hacia su sobrino, se dispuso a donar una parte de sí misma con el único propósito altruista y compasivo de mejorar su calidad de vida y aliviar su sufrimiento.
Finalmente, la jueza autorizó a la demandante a iniciar el estudio de histocompatibilidad y el posterior trasplante de órganos en beneficio de su sobrino político. Además, resolvió que la donante puede retirar su consentimiento hasta el momento de la intervención quirúrgica sin ninguna obligación, siempre y cuando conserve su capacidad para expresar su voluntad.