Bariloche celebró el arte y la identidad en el Pre Cosquín 2025
“Contentísimo, feliz y agradecido”, así definió Javier Bravo lo vivido tras la participación de Bariloche en el Pre Cosquín 2025, un hecho sin precedentes que dejó una profunda huella en la historia cultural de la ciudad.
“Estoy contentísimo de haber logrado algo que nunca había sucedido en la ciudad. Fue un sueño poder llevar una delegación con la calidad de artistas que tenemos”, expresó Bravo en diálogo con el programa Ideas Circulares. Visiblemente emocionado, agradeció a quienes hicieron posible esta iniciativa: “Detrás de todo esto está la Asociación Amigos del Folclore, un grupo de personas que trabaja desde la sombra, sin buscar protagonismo, pero con un amor enorme por nuestra cultura”.
El organizador destacó además el acompañamiento del Gobierno Provincial, del Municipio y del sector privado, que brindaron su apoyo para que el certamen pudiera realizarse con éxito. “Sin la ayuda de ellos hubiese sido muy difícil llevarlo adelante. Apostar a la cultura y al arte identitario es fundamental, y ver que Bariloche tenga por primera vez una delegación en Cosquín es algo muy fuerte. A veces uno no toma dimensión de lo que esto significa, pero con el tiempo se entenderá el valor que tiene para la ciudad”, reflexionó.
Bravo contó que fueron semanas de intenso trabajo para coordinar habilitaciones, documentación y cronogramas, pero que el esfuerzo valió la pena. “Después de tanto cranearnos con los tiempos, de andar con todo el papeleo, cuando lo vimos concretado fue un lujo. Todo lo vivido, todo lo acontecido fue algo hermoso. Lo repito: fue histórico para nuestra ciudad”, sostuvo.
El certamen, que se llevó a cabo en el Gimnasio Municipal N°1, reunió a artistas locales y fue seguido por cientos de personas tanto de manera presencial como a través de la transmisión en vivo. La respuesta del público superó las expectativas y confirmó el crecimiento del movimiento folklórico en la región. “Ojalá se pueda sostener en el tiempo, y que todos los sectores —el político, el privado y la comunidad en general— tomen dimensión de la magnitud que esto tiene a nivel nacional”, agregó Bravo.
El organizador también recordó a su maestra y referente, Nelly Tezanos, a quien consideró una inspiración en su camino dentro del folklore. “Ella me dejó esta pasión. Vendía locro, hacía peñas, lo que hiciera falta para que el ballet viajara a Cosquín o a Pico Truncado. Esa fue su herencia, y hoy la continúo con orgullo. Nunca me imaginé llegar a darle forma a algo tan importante para la Patagonia, pero se dio, y eso es lo más lindo”, confesó.
“Esto no termina acá —subrayó Bravo—, esto recién empieza. Es una oportunidad para seguir creciendo, para mostrar quiénes somos y para que Bariloche se consolide como un referente cultural en la Patagonia”, finalizó. (Bariloche Opina)