2026-01-17

SEGURIDAD VIAL

Río Negro registra una caída sostenida de los siniestros viales en rutas provinciales

Datos oficiales confirman una marcada disminución de choques fatales en los últimos ocho años. La baja se vincula a controles permanentes, operativos preventivos y mayor conciencia vial.

Las rutas de Río Negro muestran una tendencia clara y sostenida a la baja en materia de siniestralidad vial. Según datos de la Agencia de Seguridad Vial, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia, desde 2017 a la fecha se registra una disminución significativa de los siniestros con víctimas fatales, incluso durante períodos de alta circulación como vacaciones, fines de semana largos y fiestas populares.

Desde el organismo remarcaron que esta baja no es circunstancial, sino el resultado de años de controles sistemáticos, operativos preventivos y presencia permanente de la Agencia de Seguridad Vial y la Policía en los principales corredores de la provincia, acompañados por una mayor toma de conciencia de la población.

Evolución de los datos

Las cifras oficiales reflejan con claridad esta tendencia descendente.

En 2017 se registraron 97 siniestros viales fatales, con 104 personas fallecidas. En 2018, los hechos bajaron a 88, aunque las víctimas fatales fueron 105.
En 2019, la curva descendió a 70 siniestros y 85 víctimas, mientras que en 2020, con circulación reducida, se contabilizaron 44 hechos y 53 fallecidos.

Tras la pandemia, y con el tránsito nuevamente en niveles elevados, los indicadores no retornaron a los valores críticos del pasado. En 2021 se registraron 62 siniestros fatales y 74 víctimas, en 2022 fueron 64 hechos y 80 fallecidos, y en 2023, 68 siniestros con 84 víctimas.

A partir de allí, la tendencia volvió a descender con mayor fuerza: 54 siniestros y 70 víctimas en 2024, y 45 hechos fatales con 62 personas fallecidas en 2025.

En ocho años, la cantidad de choques fatales se redujo a menos de la mitad.

Controles y prevención en momentos clave

Desde la Agencia de Seguridad Vial señalaron que este descenso se apoya en el refuerzo de operativos durante los períodos de mayor circulación, como el verano, vacaciones de invierno, fiestas de fin de año y celebraciones populares.

Los controles se concentran en accesos a ciudades, rutas turísticas y tramos de alto riesgo, donde se fiscalizan velocidades, alcoholemia y documentación, pero también se detectan conductas peligrosas antes de que deriven en tragedias.

Muchas de las personas controladas son familias, adultos mayores y jóvenes que recorren largas distancias, lo que refuerza el impacto preventivo de cada intervención.

Presencia policial en toda la provincia

En paralelo a los controles, la labor policial incluye asistencia a conductores varados, ordenamiento del tránsito ante siniestros menores y advertencias por condiciones climáticas adversas, como hielo, viento intenso o baja visibilidad.

La presencia se intensifica en horarios nocturnos y de madrugada, cuando se concentran los hechos más graves, y también se extendió a zonas rurales y alejadas, donde históricamente se registraban los impactos más violentos.

Según se informó, los controles sorpresivos, la señalización reforzada y los patrullajes constantes permitieron reducir maniobras de alto riesgo, especialmente entre conductores jóvenes de entre 20 y 35 años.

La baja sostenida de la siniestralidad vial en Río Negro constituye una señal concreta de que la prevención y el trabajo sostenido dan resultados.

Detrás de cada número hay planificación, controles y presencia en rutas, en el marco de una política pública que sostiene la seguridad vial como eje central. En las rutas rionegrinas, el cambio es visible y los datos lo confirman.

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