2026-07-10

INNOVACIÓN TECNOLÓGICA

La UNRN y el CONICET patentaron un sistema inédito de iluminación pública a demanda

La tecnología fue desarrollada en Bariloche y permite encender las luminarias únicamente cuando una persona las activa desde su teléfono celular. Es la primera patente obtenida por la Universidad Nacional de Río Negro y no registra antecedentes similares en el mundo.

La Universidad Nacional de Río Negro (UNRN) y el CONICET obtuvieron la patente de un sistema de iluminación pública a demanda, desarrollado en Bariloche, que permite encender las luminarias solamente cuando una persona solicita el servicio mediante una aplicación instalada en su teléfono celular.

El dispositivo genera una especie de “estela” de luz durante el recorrido y apaga las luminarias una vez que dejan de ser necesarias. De acuerdo con el análisis efectuado durante el trámite ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI), no existen antecedentes registrados de una tecnología con estas características en el mundo.

Además, se trata de la primera patente obtenida en la historia de la UNRN.

La propuesta busca compatibilizar la seguridad de quienes transitan por la vía pública con la reducción del consumo energético y de la contaminación lumínica, cuyos efectos sobre la biodiversidad, la salud y la observación del cielo nocturno son objeto de distintos estudios.

A diferencia de los sistemas que permanecen encendidos durante toda la noche o de aquellos que funcionan mediante sensores de movimiento, la nueva tecnología activa las luces exclusivamente cuando una persona decide utilizarlas. De esta manera, evita encendidos innecesarios provocados por animales u otros movimientos circunstanciales.

Una demanda surgida en Villa Los Coihues

La idea nació a partir de una inquietud de la Junta Vecinal de Villa Los Coihues, en las cercanías del lago Gutiérrez, donde convivían dos posturas: quienes solicitaban mayor iluminación por motivos de seguridad y quienes defendían la oscuridad para preservar la fauna nocturna, el ambiente y la contemplación del cielo.

En una asamblea realizada en 2014, más de 120 vecinos resolvieron avanzar hacia una tercera alternativa, denominada “iluminación respetuosa”, que permitiera responder a ambas necesidades. Así comenzó a desarrollarse el Plan Director de Iluminación Respetuosa del barrio.

El desafío llegó inicialmente en 2019 y fue retomado durante la pandemia en la asignatura Ciencia, Ética e Intervención Socioproductiva y Ambiental de la UNRN, que reúne a estudiantes de las ingenierías Ambiental, Electrónica, en Telecomunicaciones y Computación, además de la Licenciatura en Economía.

Bajo la coordinación del docente e investigador Santiago Conti, comenzó un trabajo participativo con la comunidad que derivó en el diseño del sistema.

Los primeros prototipos utilizaban una conexión mediante Wi-Fi. Posteriormente, un grupo de estudiantes continuó trabajando en el proyecto y perfeccionó el dispositivo hasta desarrollar la tecnología patentada, basada en balizas y comunicación Bluetooth.

En 2023 se instaló un prototipo compuesto por tres luminarias para evaluar su funcionamiento en condiciones reales. La experiencia fue acompañada por encuestas a residentes del barrio, que permitieron validar el sistema. Ese mismo año comenzó el proceso de patentamiento, que culminó en 2026 con la concesión del registro.

Cómo funciona el sistema

El dispositivo se activa mediante una aplicación móvil. Las luminarias emiten una señal permanente de baja potencia que detecta la presencia del teléfono y enciende la luz durante un tiempo determinado.

De esta manera, se genera una secuencia de iluminación únicamente a lo largo del trayecto de la persona que solicitó el servicio.

Conti explicó que el proyecto refleja una forma de producir conocimiento desde la universidad pública junto con las comunidades.

“Las problemáticas y desafíos locales, llevados adelante por organizaciones barriales, cooperativas u organismos públicos, y la universidad tienen que caminar juntos. Las necesidades sociales también tienen que tener su versión tecnológica”, sostuvo.

El investigador, perteneciente al Centro de Estudios Patagónicos y de Fronteras (CEPAF) y al Instituto de Investigación en Diversidad Cultural y Procesos de Cambio (IIDyPCA–UNRN/CONICET), indicó que el desafío no es proponer soluciones desde afuera, sino construirlas junto con quienes conocen el problema.

“No se trata solamente de tener una buena idea, sino de comprender cómo una comunidad aborda una problemática y encontrar cuál puede ser el aporte de la universidad desde la tecnología y el conocimiento”, señaló.

Los graduados Ismael Fernández, de Ingeniería Electrónica, y Sabina Buss, de Ingeniería Ambiental, continuaron desarrollando el proyecto después de finalizar la materia y participaron del diseño definitivo y del proceso de patentamiento.

Buss destacó que uno de los aspectos centrales fue el trabajo directo con la Junta Vecinal, mientras que Fernández remarcó el potencial de aplicación del sistema para municipios, cooperativas de servicios públicos y empresas del sector, además de sus ventajas en materia de eficiencia energética.

Por su parte, María Emilia Gennaro, integrante de la Junta Vecinal durante el desarrollo del proyecto, señaló que el barrio continúa promoviendo el uso inteligente de la iluminación exterior para favorecer el ahorro energético y reducir los efectos de la luz artificial sobre el ambiente nocturno.

El vicerrector de la Sede Andina, Diego Aguiar, afirmó que la primera patente de la universidad demuestra cómo el conocimiento producido por docentes, investigadores y estudiantes puede ofrecer soluciones novedosas a problemas cotidianos.

Con la patente concedida, la UNRN y el CONICET poseen los derechos sobre la tecnología y podrán impulsar acuerdos para su desarrollo e implementación. El sistema abre una nueva alternativa para ciudades y empresas interesadas en combinar seguridad urbana, eficiencia energética y cuidado ambiental.

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