2026-08-14

ZONA SUR

Así avanza la obra de $21.000 millones que busca reforzar el servicio de agua potable en Bariloche

El proyecto de Aguas Rionegrinas permitirá incorporar una nueva fuente de abastecimiento desde el Lago Gutiérrez y beneficiará de manera directa a más de 75.000 vecinos de 30 barrios de la zona sur.

Una obra de infraestructura hídrica que demanda una inversión superior a los $21.000 millones avanza en Bariloche con el objetivo de ampliar la capacidad del sistema de agua potable y acompañar el crecimiento de la ciudad durante las próximas dos décadas.

El proyecto es ejecutado por el Gobierno de Río Negro, a través de Aguas Rionegrinas (ARSA), y contempla la incorporación de una nueva fuente de abastecimiento desde el Lago Gutiérrez.

Según informó la Provincia, la obra beneficiará de manera directa a más de 75.000 vecinos de 30 barrios de la zona sur, aunque el impacto alcanzará al conjunto de la ciudad al permitir aliviar la demanda sobre la infraestructura existente.

Del Lago Gutiérrez a los barrios

El nuevo sistema contempla las etapas de captación, potabilización, almacenamiento e impulsión del agua.

En el Lago Gutiérrez se construirá una nueva toma para captar el caudal que posteriormente será bombeado hacia una nueva planta potabilizadora.

La capacidad de producción se desarrollará en dos etapas. Inicialmente, la planta podrá procesar 700 metros cúbicos por hora y posteriormente alcanzará los 1.000 metros cúbicos por hora.

Una vez completado el proyecto, el sistema permitirá incorporar 24 millones de litros adicionales de agua potable por día.

Junto a la planta se construirá una cisterna de 2.500 metros cúbicos, desde donde el agua será impulsada hacia el sector de las 645 Viviendas. Allí se instalará otra cisterna, con capacidad para 100 metros cúbicos, además de un nuevo sistema de rebombeo.

Desde ese punto, la infraestructura permitirá reforzar el abastecimiento hacia Valle Azul y continuar la impulsión hacia Frutillar Alto, donde está prevista la construcción de una tercera cisterna de 500 metros cúbicos.

El proyecto también contempla nuevas estaciones de impulsión, refuerzos en las redes existentes y la colocación de más de 6.000 metros de nuevas cañerías.

“Son obras que no se ven, pero son las más importantes para cualquier asentamiento humano”, destacó Bruno Tonelloto, inspector de obra de ARSA, al explicar la importancia de contar con infraestructura capaz de acompañar el crecimiento urbano.

Un proyecto pensado para los próximos años

La iniciativa surgió a partir de un trabajo conjunto entre distintos organismos provinciales. El Departamento Provincial de Aguas (DPA) elaboró una propuesta preliminar que luego fue desarrollada y adaptada junto con los equipos técnicos de Aguas Rionegrinas, incorporando las necesidades actuales y las proyecciones de crecimiento de Bariloche.

El proyecto tiene un plazo contractual de ejecución de 24 meses y actualmente se encuentra en marcha.

Durante el invierno, las tareas avanzan a un ritmo menor debido a las condiciones climáticas de la ciudad. En esta etapa, los trabajos se concentran principalmente en el movimiento de suelos y en la recepción y acopio de las cañerías que serán utilizadas en los distintos frentes de obra.

Una obra que quedará bajo tierra

Una parte importante de la nueva infraestructura quedará fuera de la vista una vez finalizados los trabajos, pero tendrá incidencia directa sobre el funcionamiento cotidiano del sistema de agua potable.

La incorporación de una nueva fuente de abastecimiento, el aumento de la capacidad de producción y el refuerzo de las redes permitirán ampliar la respuesta del servicio ante el crecimiento de la población.

Tonelloto remarcó que este tipo de inversiones permiten anticiparse a la expansión urbana y evitar que la infraestructura quede por detrás de las necesidades de los vecinos.

“Este tipo de inversiones permiten anticiparse al crecimiento urbano y evitar que la infraestructura quede por detrás de las necesidades de la población”, señaló.

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