2026-09-01

Tras una disputa judicial, cambia el operador de Mostaza en Bariloche

Buriel Gastronómica SRL, que durante ocho años tuvo a su cargo el local de la cadena de comidas rápidas sobre calle Mitre, dejará de operar la franquicia tras un extenso conflicto judicial. La marca continuaría funcionando en la ciudad bajo otra administración.

La empresa que durante los últimos ocho años estuvo al frente de la operación de Mostaza en Bariloche dejará el negocio luego de una prolongada disputa judicial con la cadena de comidas rápidas.

Según publicó Económicas Bariloche, el conflicto involucra a Buriel Gastronómica SRL, firma que administró el local ubicado sobre calle Mitre, a pocos metros del Centro Cívico.

La disputa comenzó en 2024 y atravesó distintas instancias judiciales. A fines de ese año, la Justicia Comercial había hecho lugar inicialmente a una demanda presentada por Buriel contra Mostaza y PAN SA por presuntos incumplimientos contractuales.

Sin embargo, el fallo fue apelado y posteriormente revertido, lo que derivó en una resolución que obliga a la empresa local a entregar el establecimiento.

Ante la existencia de un fallo firme de desalojo, Buriel Gastronómica dejará de operar la franquicia en Bariloche, situación que también tendrá consecuencias para los trabajadores que actualmente dependen de esa compañía.

De acuerdo con la información publicada por Económicas Bariloche, desde la empresa local manifestaron su intención de procurar que los empleados puedan continuar trabajando bajo la órbita del nuevo operador que eventualmente se haga cargo del establecimiento.

Mostaza continuaría funcionando

El conflicto no significaría, al menos por el momento, el cierre definitivo del local.

La cadena Mostaza continuaría presente en Bariloche, aunque todavía no trascendieron detalles sobre quién asumirá la administración ni qué ocurrirá con la totalidad del actual plantel de trabajadores.

Uno de los puntos centrales de la disputa judicial estuvo vinculado al esquema de provisión de productos de la franquicia.

Según consta en el expediente, Buriel cuestionó los precios que debía pagar por determinados insumos adquiridos a proveedores vinculados a la propia franquicia.

La compañía también habría planteado que la rentabilidad proyectada originalmente, estimada entre un 15 y un 18 por ciento, nunca llegó a concretarse y que algunos productos eran adquiridos a valores significativamente superiores a los precios habituales del mercado.

El desenlace judicial pone así fin a ocho años de operación de Buriel Gastronómica al frente del local céntrico, mientras se espera conocer cómo continuará la actividad de Mostaza en Bariloche y cuál será la situación laboral de sus actuales empleados. (Bariloche Opina)

Te puede interesar