2026-09-08

FEDERACION DE SOCIEDADES RURALES

Ley de Carnes: qué cambia para productores, municipios y consumidores

El presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, Leandro Ballerini, explicó en Tardes Con Voz los alcances de la nueva normativa, que reemplaza una legislación con más de 35 años. Autoconsumo, faena de pequeña escala, controles sanitarios y fauna silvestre, entre los principales cambios.

La Legislatura de Río Negro aprobó la semana pasada una nueva Ley de Carnes, que actualiza una normativa que llevaba más de 35 años de vigencia. La iniciativa fue trabajada durante los últimos años junto al sector productivo y establece modificaciones en aspectos vinculados con la faena, el transporte y la comercialización de carnes y productos de origen animal.

En diálogo con el programa Tardes Con Voz, el presidente de la Federación de Sociedades Rurales de Río Negro, Leandro Ballerini, explicó qué cambia con la nueva legislación y cuál fue la participación de la entidad en el proceso.

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Es la continuidad de algo que arrancamos hace dos o tres años, tratando de modernizar algunas leyes o reglamentaciones que estaban un poco desactualizadas”, explicó.

En ese proceso, recordó, se trabajó en la renovación de la legislación sobre marcas y señales, en la nueva normativa de fauna y ahora en la actualización de la Ley de Carnes.

Uno de los cambios que consideró más importantes es la incorporación de la figura de la carne para consumo personal, una práctica habitual entre productores que hasta ahora no contaba con un marco específico. “La carne de consumo es la que muchas veces el productor faena en el campo y traslada hacia el pueblo o la ciudad para llevarla a su familia”, explicó.

Ballerini puso como ejemplo la época de las fiestas de fin de año, cuando un productor puede trasladar uno o dos corderos para el consumo familiar. “El productor quiere pasar con uno o dos corderos para el 24 y el 25 y no puede hacerlo porque no estaba legislado”, señaló.

Según explicó, la falta de una figura específica podía generar incluso situaciones de irregularidad pese a que se tratara de animales pertenecientes al propio productor. “Al no estar legislado, el productor estaba pasando como carne de contrabando, si se quiere”, sostuvo.

Con la nueva legislación, esta situación queda contemplada, aunque deberá ajustarse a las condiciones que establezca la reglamentación. “Se van a determinar las cantidades. Va a estar limitado, no significa que se pueda trasladar carne todos los días. Va a requerir una guía y todo lo que corresponda”, aclaró.

Faena y comercialización a pequeña escala

Otro de los puntos destacados por Ballerini es la incorporación de distintas categorías de frigoríficos y mataderos, junto con alternativas de faena de menor escala que podrán ser habilitadas por los municipios, de acuerdo con las reglamentaciones correspondientes.

También aparecen diferentes figuras o categorías de frigoríficos, de mataderos y salas artesanales de faena que van a poder ser habilitadas por los municipios”, explicó.

El dirigente aclaró que estas modalidades deberán contemplar las exigencias de los organismos competentes, entre ellos SENASA.

Como referencia, mencionó la posibilidad de establecimientos destinados a una faena de aproximadamente 15 a 20 animales diarios, orientados a productores que trabajan con volúmenes reducidos.

Esto va a permitir que los productores puedan llevar sus animales a estos mataderos municipales, realizar la faena y vender en las carnicerías del pueblo, con un tránsito municipal”, detalló.

Para Ballerini, uno de los principales beneficios estará relacionado con la posibilidad de mejorar los controles sobre carnes que actualmente ingresan a determinados comercios sin una trazabilidad suficiente.

Hay muchos lugares donde existen carnicerías habilitadas, pero no se tiene control de procedencia o control bromatológico de esas carnes. Con esto se va a tener”, afirmó.

A su entender, la formalización también puede contribuir al movimiento económico de las localidades. “Fomentás las economías regionales, les das un marco legal a los productores y mejorás los controles de procedencia, bromatológicos y de inocuidad de los productos”, sostuvo.

La normativa contempla además productos y subproductos de distintas producciones animales de pequeña escala, incluyendo producciones de granja.

El debate por la fauna silvestre

Uno de los aspectos que generó mayor discusión durante el tratamiento legislativo fue el referido a la fauna silvestre. Algunos legisladores cuestionaron que la incorporación de estos productos al régimen pudiera derivar en una mayor presión sobre especies autóctonas.

Consultado sobre ese punto, Ballerini sostuvo que la nueva Ley de Carnes no habilita por sí misma la caza de especies cuya captura se encuentra prohibida. “La ley es clara en el sentido de que la autoridad de aplicación va a ser Fauna, que determinará qué se puede cazar y qué no”, explicó.

En ese sentido, remarcó que la normativa no habilita la caza del guanaco. “Esta ley no habilita a salir a cazar guanacos ni cualquier otra especie”, afirmó.

Recordó que la caza del guanaco está prohibida en Río Negro y explicó que será la autoridad competente en materia de fauna la que determine las especies, cantidades y condiciones de cualquier eventual aprovechamiento.

Como ejemplo de una especie cuyo aprovechamiento puede formar parte de un circuito regulado, mencionó al jabalí. “Si en una carnicería se quiere vender carne de jabalí, el animal deberá ingresar, bajo las condiciones establecidas, a salas de faena habilitadas y desde allí llegar a los comercios”, explicó.

Para el dirigente rural, el objetivo de la norma es formalizar actividades que ya existen y establecer mejores condiciones sanitarias y legales.

“Lo que nosotros planteamos era un montón de cosas que ya existen: ver de qué manera podemos formalizarlas para que aquellas personas que realmente lo hacen desde un lugar correcto puedan hacerlo con mejores controles, con mejor inocuidad, con cuestiones sanitarias y legales”, sostuvo.

En ese marco, vinculó la formalización con la posibilidad de reducir prácticas ilegales. “El furtivismo y el abigeato, de a poco, van cerrando sus puertas cuando incorporás gente a la formalidad”, afirmó.

Ballerini también rechazó las interpretaciones que, según consideró, redujeron la discusión sobre la fauna a una eventual habilitación general de la caza. “Se termina votando una ley con una mirada muy sesgada desde un lugar con mucho desconocimiento”, cuestionó.

Y agregó: “Si hay alguien que es el primer ambientalista, siempre lo decimos, es el productor, que desde los comienzos convive con la fauna autóctona”.

Consultado sobre las dudas que puede generar la implementación de una legislación nueva, Ballerini reconoció que habrá aspectos que deberán evaluarse con el tiempo.

Como en todos lados, hay algunas dudas: cómo va a ser, cómo va a funcionar, cómo se va a controlar. Pero, como todo lo nuevo, se va haciendo el camino al andar”, señaló.

En ese proceso, consideró que será posible corregir y mejorar determinados aspectos. “Se irá corrigiendo y mejorando, como todo. Lo importante es que ya hay cuestiones que empezaron a tener un marco legal y están reglamentadas”, sostuvo.

Un mejor escenario para el campo, aunque con cautela

Durante la entrevista, Ballerini también analizó la situación de los productores rionegrinos después de un período de casi dos años de sequía. “Si teníamos esta conversación hace dos meses, el escenario era totalmente distinto”, afirmó.

Según explicó, salvo algunos sectores de los departamentos Adolfo Alsina y San Antonio, buena parte de la provincia atravesaba una situación muy complicada.

Las precipitaciones registradas durante los últimos meses permitieron mejorar el panorama en buena parte del territorio, aunque el dirigente pidió no interpretar las lluvias como una recuperación inmediata de los campos.

De todos modos, aseguró que las perspectivas para los próximos meses son mejores. “Ya sabemos que vamos a tener una mejor primavera que el año pasado y que el anterior también. Esperemos que esto continúe”, expresó.

La sequía, explicó, obligó a numerosos productores a reducir la cantidad de hacienda para aliviar los campos. “Hay muchos campos que ya se han sacado, como venía esto; sacaron muchísima hacienda, se han alivianado. Les va a hacer bien a los campos”, señaló.

Por eso, aunque el panorama comenzó a cambiar, Ballerini mantiene una mirada prudente. “Hoy los campos, después de casi dos años de sequía, están sin pasto. Es un poco complicado, pero con otro ánimo, mirando para adelante.”, concluyó (Bariloche Opina)

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