2026-09-24

Las flores que cuentan la historia de la Patagonia: de selvas tropicales a la estepa actual

El paleobotánico Ari Iglesias explicó cómo el estudio de plantas fósiles permite reconstruir millones de años de historia ambiental en la región. Patagonia tuvo selvas húmedas, sabanas y grandes cambios climáticos mucho antes de adquirir el paisaje que conocemos hoy.

La llegada de la primavera y la aparición de las primeras flores abrió una pregunta poco habitual: ¿desde cuándo existen las plantas con flores en la Patagonia? Para responderla, Tardes con Voz por Voz Radio 103.7 dialogó con Ari Iglesias, paleobotánico, investigador del CONICET y presidente de la Asociación Paleontológica Bariloche.

Iglesias explicó que las plantas con flores, denominadas angiospermas, comenzaron a aparecer en el planeta hace unos 160 millones de años, y que Patagonia conserva algunos de los registros fósiles más antiguos y continuos para estudiar su evolución.

“Los últimos dinosaurios llegaron a conocer las flores, pero la mayoría nunca las conoció”, resumió el investigador.

Según explicó, durante buena parte de la era de los dinosaurios predominaban otros grupos vegetales, como las coníferas, araucarias, pinos y cipreses. Con el paso de millones de años, las plantas con flores comenzaron a diversificarse hasta transformarse en el grupo dominante en gran parte de los ambientes actuales.

Una Patagonia completamente diferente

Los fósiles permiten reconstruir no solamente qué plantas existían, sino también cómo eran los paisajes y el clima.

Uno de los sitios fundamentales para esas investigaciones es Pichileufu, donde existen registros de aproximadamente 50 millones de años.

En aquel momento, explicó Iglesias, gran parte de la Patagonia tenía un ambiente radicalmente diferente al actual.

“Toda la Patagonia estaba inmersa en un clima tropical húmedo, como si fuera el sur de Brasil: selvas”, señaló.

En Pichileufu, las evidencias muestran un ambiente extremadamente húmedo, con precipitaciones que habrían superado los 4.000 milímetros anuales, temperaturas cálidas y especies que hoy tienen semejanzas con aquellas presentes en zonas tropicales como el norte de Australia.

El investigador explicó que los paleobotánicos utilizan hojas, semillas, frutos y flores fosilizadas como piezas de un enorme rompecabezas que permite reconstruir la transformación del paisaje patagónico a través de millones de años.

De la selva a una sabana con grandes animales

Otro capítulo de esa historia puede observarse en Comallo, donde los registros fósiles tienen aproximadamente 15 millones de años.

Para entonces, el paisaje ya había cambiado considerablemente.

“Lo de Comallo tiene 15 millones de años y la fauna que ha aparecido es una megafauna. Es como si fuera hoy África con elefantes, jirafas, hipopótamos y animales gigantes”, explicó Iglesias.

Aquella Patagonia ya no era una selva cerrada, sino un ambiente parecido a una sabana, con árboles dispersos, palmeras y extensos pastizales capaces de sostener animales de gran tamaño.

El especialista remarcó que estas reconstrucciones permiten comprender mejor cómo vivían los animales prehistóricos. Los dinosaurios y otros grandes vertebrados que habitaron la región no se desenvolvían en la estepa seca y fría que hoy caracteriza a buena parte de Patagonia, sino en paisajes completamente distintos.

El pasado también ayuda a entender el cambio climático

La paleontología también permite observar cómo respondió la naturaleza frente a enormes transformaciones climáticas ocurridas a lo largo de millones de años.

Iglesias explicó que la Tierra atraviesa naturalmente ciclos glaciales e interglaciales, pero marcó una diferencia con lo que ocurre actualmente: la velocidad del cambio.

“Hoy estamos en un período interglaciar y es normal que los glaciares se derritan, pero no a la velocidad que está ocurriendo en este momento”, señaló.

Según el investigador, el problema central es que las actividades humanas están acelerando procesos que naturalmente se desarrollan en escalas temporales mucho mayores.

Entre los factores mencionó la deforestación, la quema de combustibles fósiles y la generación de gases de efecto invernadero.

Iglesias aclaró que su especialidad analiza procesos de millones de años y no proyecciones climáticas de corto plazo, aunque destacó que el estudio del pasado permite comprender cómo la flora y la fauna respondieron ante períodos mucho más cálidos o fríos que los actuales.

Una charla para conocer millones de años de historia

El próximo jueves 1° de octubre a las 18, Iglesias encabezará el encuentro “Historia de la vegetación en Patagonia en clave paleontológica”, dentro del ciclo Café con Ciencia.

La actividad se realizará en Araucanía, en el kilómetro 18, y abordará los grandes cambios climáticos y geológicos que modificaron la Patagonia a través del tiempo, entre ellos el levantamiento de la Cordillera de los Andes y los cambios en la conexión con la Antártida.

La propuesta será abierta y gratuita y permitirá recorrer, a través de los fósiles de plantas, una Patagonia que alguna vez tuvo selvas tropicales, palmeras y extensas sabanas. (Bariloche Opina)

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