Bariloche: Casos de maltrato animal que exigen justicia y cambios urgentes
Hace algunos días, Bariloche amaneció con una triste noticia viralizada en las redes. Una perrita había sido enterrada viva. Este caso no solo consternó a su familia, sino también a la opinión pública. Este delito penal, según la Ley Nacional 14346, llegó a los medios nacionales. Gorda, como era su nombre, fue rescatada por un efectivo de la policía de Río Negro, pero desgraciadamente no sobrevivió a causa de las lesiones recibidas. Fue lamentable que su familia no pudiera encontrar veterinarias de guardia; todas las que figuraban con servicio de urgencia no estaban disponibles.
Más allá del gravísimo caso de maltrato animal como alerta temprana de violencia doméstica y social, nos enfrentamos a la situación de la falta de guardias veterinarias, las cuales son muy necesarias. Incluso, podría implementarse un sistema similar al de las farmacias de turno. Desgraciadamente, es casi imposible de realizar debido a que el Colegio de Veterinarios de Río Negro siempre se opuso. Una pena, ya que muchas vidas se han perdido por esto. Ojalá que algún día esto cambie.
Este caso, lógicamente, nada tiene que ver con la problemática de sobrepoblación canina o felina; aquí estamos frente a otra situación.
Hay una denuncia penal hecha, incluso se dejó un teléfono de Buenos Aires para aportar datos a la causa. Fernando Pieroni, presidente de la ONG "Planeta Vivo", puso a disposición su equipo de profesionales para poder dar con el culpable. Si bien Pieroni afirma que están cerca de saber la identidad del malviviente, también dijo que la gente tiene miedo de denunciar estos casos.
Desde nuestro espacio mediático en Bariloche y Río Negro (Pioneros de la Tierra), dialogamos con el referente de "Planeta Vivo", quien no descartó un viaje a nuestra ciudad con el fin de investigar en profundidad este caso.
A lo largo de estos últimos dos años, en Bariloche se hicieron muchas denuncias sobre maltrato animal, incluso sobre mala praxis veterinaria de un privado. A continuación, revisaremos algunos de los casos.
Hace poco más de un año, una familia llevó a su perro Felipe a un centro veterinario para sacarle una astilla de su pata.
La intervención se hizo sin anestesia debido a que sería simple; sin embargo, cuando el médico veterinario colocó una cuerda en el hocico del pequeño can, este terminó asfixiado. Es aquí donde se aprecia el error del profesional, debido a que Felipe era un bulldog francés. Estos animales poseen un cráneo braquicéfalo (trompa chata), a diferencia de la mayoría de los perros que poseen cráneos dolicocéfalos y mesocéfalos (hocicos largos y medianos).
Los animales de trompa chata tienen problemas genéticos respiratorios (síndrome braquicefálico); por lo tanto, es un error colocar una cuerda alrededor de su hocico. Para esto, se utilizan bozales con forma de canasto.
Los perros de trompa larga no tienen estos problemas, así que con una cuerda basta para evitar que abran la boca sin obstruir las vías respiratorias. La denuncia fue hecha, pero lamentablemente aún no ha tenido resultados. El médico veterinario afirmó que había muerto por un paro cardiorrespiratorio (el cual se produjo lógicamente por la asfixia). Un caso de muerte por negligencia claramente, ya que no hace falta ser veterinario para darse cuenta de lo que hemos explicado recientemente. En diálogo con otros profesionales veterinarios, claramente me dijeron: "Un lazo o cuerda en el hocico de un braquicéfalo, jamás".
Este caso pertenece a una familia del barrio Virgen Misionera, la causa es de conocimiento público y la denuncia por maltrato animal fue hecha contra un hombre que apuñaló a Víctor, un perro boxer de la familia. Se aportaron imagenes a la causa y desde ese el perro se encuentra desaparecido. La familia tiene más de 20 denuncias hechas.
Otro caso conocido fue el de Jimbo, una perra que desapareció de su domicilio y fue encontrada ahorcada con un cable y abandonada en inmediaciones de la calle La Paz y Beschedt.
Perros atropellados
Estos casos fueron denunciados según la Ley Nacional 14346, artículo 3, inciso 7. No solo se realizaron denuncias a la empresa Mi Bus en dos casos, sino también a privados.
Personalmente, hice dos denuncias a la empresa, incluso pude dialogar con el referente de la misma. Mi solicitud fue muy clara: "Dejen de pisar perros, es delito penal. Todos sabemos que un animal en la calle no debe estar, pero eso no significa que le pasen por arriba y sigan de largo".
Podríamos seguir mencionando casos de maltrato animal en Bariloche y toda la provincia de estos últimos años, pero ya son de conocimiento público a través de este medio y otros.
Lamentablemente, ninguna de las causas ha tenido resultados positivos. Ya es hora de que la justicia empiece a actuar, no solo por los delitos contra los animales, sino también contra quienes poseen animales mordedores con libre acceso a la vía pública, incluyendo a quienes tienen los caballos sueltos.
El último caso conocido fue hace unos meses, cuando una camioneta con exceso de velocidad atropelló y mató a una perra, y a pesar de destrozar la trompa del vehículo, se dio a la fuga y se escondió en un conocido country de Bariloche. La denuncia penal fue hecha por un concejal de nuestra ciudad.
Es necesario atender rápidamente estas cuestiones; incluso, sería muy acertado crear una división policial de rápido accionar para estos casos. Existen las leyes, las ordenanzas y mucha evidencia.
Solo falta el accionar de la justicia, pero claro, imagínese que un delincuente detenido por la policía entra por una puerta y sale por la otra por orden de un juez. El problema sigue siendo el mal desempeño y la inacción de la justicia. Hay que seguir denunciando, hay que seguir insistiendo; en algún momento se hará justicia.
Condolencias
Para finalizar, y como lo vengo haciendo esta última semana en la conducción del noticiero diario de Bariloche, segunda edición por ABTV, quiero enviar mis condolencias y mucha fuerza a nuestros vecinos de la comarca andina por las terribles pérdidas, no solo de sus casas, bosques y animales, sino también por su vecino Don Ángel, el primer fallecido en esta catástrofe terrorista sin precedentes. Sepa el lector que los terroristas han cometido biocidio, ecocidio y homicidio. Ojalá pronto los encuentren y los pongan tras las rejas.