2026-05-24

El cachorro de puma rescatado tras ser atropellado fue trasladado a Bubalcó

El ejemplar había sido hallado con vida el 2 de abril, junto a su madre y tres cachorros muertos sobre la Ruta 40, entre Bariloche y Villa La Angostura. Tras semanas de cuidados intensivos, continuará su recuperación en un centro especializado de Río Negro.

El cachorro de puma rescatado en el Parque Nacional Nahuel Huapi luego de un atropellamiento ocurrido sobre la Ruta Nacional 40 fue trasladado al centro especializado de la Fundación Bubalcó, donde continuará bajo seguimiento veterinario y cuidados específicos para su desarrollo.

El caso comenzó el pasado 2 de abril, en el tramo que une San Carlos de Bariloche con Villa La Angostura, cuando un vecino que circulaba por la ruta encontró una escena de fuerte impacto: una hembra de puma había sido atropellada y, junto a ella, se encontraban tres cachorros sin vida. Al acercarse, detectó que un cuarto cachorro todavía presentaba signos vitales, por lo que decidió asistirlo, darle abrigo y trasladarlo de urgencia para que recibiera atención veterinaria.

A partir del aviso al Parque Nacional Nahuel Huapi, se activó un trabajo conjunto para darle al pequeño ejemplar una posibilidad de supervivencia. Durante las primeras semanas, su estado fue extremadamente delicado: había nacido prematuramente, había sobrevivido al impacto y requería atención permanente.

El médico veterinario Sergio Sánchez estuvo a cargo de los primeros cuidados intensivos, con alimentación especializada y seguimiento constante. También acompañó la familia que realizó el rescate inicial, sosteniendo la atención del animal en una etapa clave para su recuperación.

Con el paso de los días, el cachorro comenzó a evolucionar favorablemente y el equipo de Conservación del Parque Nacional Nahuel Huapi asumió el seguimiento integral del caso. Desde allí se coordinaron evaluaciones, monitoreos y consultas con distintas instituciones y especialistas, con el objetivo de definir el destino más adecuado para el ejemplar.

Durante el proceso, el pumita presentó además una severa infección en su ojo izquierdo. Ante esa situación, se convocó a la médica veterinaria especialista en oftalmología animal María Graciela Beveraggi, de Bariloche, quien trabajó junto al personal del Parque Nacional en el tratamiento y seguimiento del cuadro clínico.

Gracias al trabajo articulado y a los cuidados diarios, el animal mostró una evolución favorable. Permaneció durante semanas bajo observación, con alimentación controlada, seguimiento sanitario y cuidados específicos acordes a su edad y condición biológica. Cada etapa demandó intervenciones técnicas, controles veterinarios y un manejo cuidadoso para minimizar el estrés y garantizar su estabilidad.

Luego de más de un mes de cuidados intensivos, evaluaciones y gestiones institucionales, se concretó el traslado a la Fundación Bubalcó, en Río Negro, una institución especializada en el manejo y cuidado de fauna silvestre nativa. Allí continuará su desarrollo, con monitoreo permanente y nuevas evaluaciones clínicas, especialmente vinculadas a la lesión ocular sufrida durante el proceso.

El traslado fue habilitado por la Dirección de Fauna Silvestre de Río Negro, en el marco de sus competencias sobre el manejo de fauna silvestre provincial. También participaron el Parque Nacional Nahuel Huapi y la Dirección Regional Patagonia Norte de la Administración de Parques Nacionales, que formaron parte tanto del seguimiento del caso como del operativo de traslado.

Las gestiones fueron llevadas adelante por Mariano Dalla Cia, coordinador de Conservación y Uso Público; Axel Lehr, jefe de Conservación del Departamento de Conservación del Parque Nacional Nahuel Huapi; y Hernán Pastore, responsable de fauna de la Dirección Regional Patagonia Norte de APN. En Bubalcó fueron recibidos por su directora, Paula Rajneri, y el vicedirector Guillermo Burner.

Desde el Parque Nacional remarcaron que el caso refleja la importancia de una rápida intervención ciudadana ante situaciones de fauna silvestre en riesgo, pero también la complejidad que implica la recuperación y el manejo de animales silvestres. Un cachorro de puma que pierde tempranamente a su madre no logra incorporar conductas esenciales para la vida en libertad, como las técnicas de caza, el reconocimiento del territorio y otros mecanismos naturales de supervivencia.

A su vez, el contacto humano indispensable para garantizar su recuperación condiciona posteriormente las posibilidades de reinserción segura en el ambiente natural. Por eso, luego de una evaluación integral, se resolvió su derivación a un espacio preparado para brindarle cuidados de largo plazo.

Actualmente, el cachorro se encuentra estable y continúa evolucionando favorablemente. En Bubalcó seguirá bajo monitoreo veterinario, con controles vinculados a su crecimiento, su estado general de salud y la evolución de la lesión ocular.

Desde las instituciones intervinientes destacaron que historias como esta solo son posibles gracias al trabajo colaborativo, el compromiso técnico y la articulación entre organismos, profesionales y espacios especializados dedicados a la conservación de la fauna nativa.

También recordaron la importancia de circular con extrema precaución en rutas que atraviesan ambientes naturales, respetar las velocidades máximas y comprender que la fauna silvestre forma parte de estos ecosistemas. Los atropellamientos constituyen una de las principales amenazas para numerosas especies nativas y también representan un riesgo para las personas.

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